Estúpido amor
Creaciones concretas, tengo miedo de que todo haiga sido un sueño, mi inestable temperamento indica que el estado de ánimo más común en mi en estos últimos años ha sido el abatimiento, y estoy aquí… Esperando una nevada en mitad de un clima tropical, me tapo la cara con las manos en los malos momentos, me dejo llevar por lo irreal, aguanto las ganas de berrear… ¿No me ves? Sinceramente amor, el sol que sale de noche, es más hipócrita que nosotros dos juntos. Me deslizo en un tobogán que termina en el pozo del anticuado mago de oz, el pozo del mayor impostor del mundo.
Es solo medio día, atormentado por mis necias congojas, helado, por haber cruzado el umbral de mi lugar, donde mi mayor regocijo, son las palabras, palabras que difícilmente se pueden pronunciar en la boca de un anodino como yo, lo saco todo de mi energúmena alma desatada de un mástil hecho de dolor y rabia, rabia y rencor a mí mismo, y a mi estupidez, que parece ser congénita, si supieras en donde me encuentro en este minuto ¿aparecerías a por mí?
Silencio, sepulcral y culto, como un anciano observando por última vez el crepúsculo, y yo, perdiendo toda característica de mi propia persona, me engullo en mi diván rodeado de sombras… Negruras, que son egocentrismo, entiéndeme… Yo soy ahora, una única persona.
De tú desdeñoso y tardo muñeco de acción, hasta en los días más oscuros.
miércoles, 6 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
Poema a mi estúpido amor
Persigues mi inocencia
Cazas la razón
La transformas en comprensión
Pero tus labios
Son como ortigas
Tu lengua es coca cola
Tu sonrisa esta mojada
Tu cuerpo es el más bello árbol
Adoras los marines errantes
Pero maldices al océano
Tu voz me dice "acércate"
Pero huyes como el viento al respirar
Estamos en plena noche, solos
La oscuridad nos envuelve
Y tú hablas sobre una flor
Te sumerges en lo más oscuro
"esa flor solo florece en la hora violeta"
Te grito
Tus brazos son seductores
Veo miles de colores
Tu espalda es la llanura
Cubierta de nieve y hielo
Tus piernas son tan peligrosas
Tus muslos hiedras venenosas
Y tu hermético hogar son las fresas
Siento fluir tu apacible hálito
Y lo codicio
Lo quiero para mí
Pero ya estás en lo más oscuro
"marchitara la flor"
Grito de nuevo
"se acabo la hora violeta"
Me sonríes
Me quiero adentrar contigo
Pero no siento más que miedo
Veo tu sombra recostada
¿Acaso aquí existen sillas?
Y luego me seduces
"aquí se está bien"
¡Dios!
Tiemblo de miedo
¿Debo pedir socorro?
Al fin, camino, me acerco
Estiro la mano, intento tocarlo
Oh! tu suave cabello negro
"no me puedes hacer esto"
Lloro
Te vuelves a alejar
¡Oh! ¡Maldita la flor!
¡Maldita la hora violeta!
Maldito sea yo
Por ser tan estúpido
Apagas toda la luz
Aquí no sale el sol
Lloro sobre lo mojado
Y ya no suena mi canción
La flor ha marchitado
La hora violeta ha acabado.
Cazas la razón
La transformas en comprensión
Pero tus labios
Son como ortigas
Tu lengua es coca cola
Tu sonrisa esta mojada
Tu cuerpo es el más bello árbol
Adoras los marines errantes
Pero maldices al océano
Tu voz me dice "acércate"
Pero huyes como el viento al respirar
Estamos en plena noche, solos
La oscuridad nos envuelve
Y tú hablas sobre una flor
Te sumerges en lo más oscuro
"esa flor solo florece en la hora violeta"
Te grito
Tus brazos son seductores
Veo miles de colores
Tu espalda es la llanura
Cubierta de nieve y hielo
Tus piernas son tan peligrosas
Tus muslos hiedras venenosas
Y tu hermético hogar son las fresas
Siento fluir tu apacible hálito
Y lo codicio
Lo quiero para mí
Pero ya estás en lo más oscuro
"marchitara la flor"
Grito de nuevo
"se acabo la hora violeta"
Me sonríes
Me quiero adentrar contigo
Pero no siento más que miedo
Veo tu sombra recostada
¿Acaso aquí existen sillas?
Y luego me seduces
"aquí se está bien"
¡Dios!
Tiemblo de miedo
¿Debo pedir socorro?
Al fin, camino, me acerco
Estiro la mano, intento tocarlo
Oh! tu suave cabello negro
"no me puedes hacer esto"
Lloro
Te vuelves a alejar
¡Oh! ¡Maldita la flor!
¡Maldita la hora violeta!
Maldito sea yo
Por ser tan estúpido
Apagas toda la luz
Aquí no sale el sol
Lloro sobre lo mojado
Y ya no suena mi canción
La flor ha marchitado
La hora violeta ha acabado.
Cielo vuela.
Mira, en estos momentos de lo único que tengo ganas es de llorar
No me pidas que me levante, que me olvide de esto
¡No puedo dejar pasar este caos!
Porque a lo que tú llamas caos es mi forma de vida.
Pero me voy a levantar, voy a pintar una sonrisa en mi cara mojada
Correré hacia donde pueda perderme
Pero volare, volare
Quiero ir a donde antes no podía
Quiero ver el cielo desde lo más alto posible
Y estas llorando pero ¿qué le voy a hacer?
Yo también estoy llorando
Es mi decisión así que vuela
Pliega las alas y vuela, vuela
Cuando quieras superar este mundo, en el cielo estarán esperándote
Yo llorare tu ausencia pero esa es tu decisión
Afronta tu destino y deja pasar este caos
Vístete y sal a la calle
Mientras pienso y pienso sé que no conseguiré nada
Te amo pero vuela
Lo entiendo estas atrapado en este mundo
Pliega, pliega y vuela
Ya sabes lo que te he dicho
Yo no tengo la capacidad de volar
Tendrás que partir solo hacía ese lugar.
No me pidas que me levante, que me olvide de esto
¡No puedo dejar pasar este caos!
Porque a lo que tú llamas caos es mi forma de vida.
Pero me voy a levantar, voy a pintar una sonrisa en mi cara mojada
Correré hacia donde pueda perderme
Pero volare, volare
Quiero ir a donde antes no podía
Quiero ver el cielo desde lo más alto posible
Y estas llorando pero ¿qué le voy a hacer?
Yo también estoy llorando
Es mi decisión así que vuela
Pliega las alas y vuela, vuela
Cuando quieras superar este mundo, en el cielo estarán esperándote
Yo llorare tu ausencia pero esa es tu decisión
Afronta tu destino y deja pasar este caos
Vístete y sal a la calle
Mientras pienso y pienso sé que no conseguiré nada
Te amo pero vuela
Lo entiendo estas atrapado en este mundo
Pliega, pliega y vuela
Ya sabes lo que te he dicho
Yo no tengo la capacidad de volar
Tendrás que partir solo hacía ese lugar.
domingo, 3 de enero de 2010
Estúpido amor:
Cada momento me siento más pesado, más lento… es tiempo de celebrar, el mundo se mueve a gran velocidad y mientras, yo estoy tan atolondrado mirando la lluvia caer por la ventana, y los días pasan como imágenes, que vibran, y en un parpadeo se esfuman, sin embargo, no me importa, el desconcierto de mi mente roída a veces disipa el dolor del estomago, y de vez en cuando mantener los sentidos muertos es un alivio brutal para mis resplandecientes ojos.
Se desvanece la única esperanza, la única lucecita de mi gran hondonada se escapa, como una luciérnaga con las horas contadas, insisto, quiero sentirme libre, no atado al suelo, quiero volar, quiero besar la lluvia, por favor ayúdame a entender por qué te lloro, si estoy seguro de que tú, no piensas ni una decima de segundo en mi.
Estoy aquí, en el suelo, en mi nombrado hermético lugar, cristales de hielo, ahora es cuando soy consciente de que jamás existió un nosotros, una estúpida risita ahogada rompió el silencio de mi empañado corazón, y el tic tac de mi reloj interno quema más y más…
Aun espero, aun creo ¿más lagrimas? Estoy seguro de no haber bebido tanto agua como la que expulsan mis ojos.
Estoy furioso, ciego…
Ahora camino despacio, me sobra el tiempo para suspirar varias veces por minuto, las cajas vacías llevan tu nombre, me gustaría creer en los milagros, me encantaría sentir tus labios sobre los míos, ¡¡ Dios eso es lo que más quiero!! Ver tus ojos azules a cinco centímetros de los míos...
No lo entiendo, que considerados son los recuerdos... Nuestros recuerdos... Recuerdos perdidos o quizás ¿recuerdos inventados? Quiero saber cuando perderé la cordura, mi falsa sonrisa no puede durar mucho. Tengo mis días, pero todos acaban igual, en lágrimas, en sollozos.
De tu desdeñoso y tardo muñeco de acción, te espero.
Cada momento me siento más pesado, más lento… es tiempo de celebrar, el mundo se mueve a gran velocidad y mientras, yo estoy tan atolondrado mirando la lluvia caer por la ventana, y los días pasan como imágenes, que vibran, y en un parpadeo se esfuman, sin embargo, no me importa, el desconcierto de mi mente roída a veces disipa el dolor del estomago, y de vez en cuando mantener los sentidos muertos es un alivio brutal para mis resplandecientes ojos.
Se desvanece la única esperanza, la única lucecita de mi gran hondonada se escapa, como una luciérnaga con las horas contadas, insisto, quiero sentirme libre, no atado al suelo, quiero volar, quiero besar la lluvia, por favor ayúdame a entender por qué te lloro, si estoy seguro de que tú, no piensas ni una decima de segundo en mi.
Estoy aquí, en el suelo, en mi nombrado hermético lugar, cristales de hielo, ahora es cuando soy consciente de que jamás existió un nosotros, una estúpida risita ahogada rompió el silencio de mi empañado corazón, y el tic tac de mi reloj interno quema más y más…
Aun espero, aun creo ¿más lagrimas? Estoy seguro de no haber bebido tanto agua como la que expulsan mis ojos.
Estoy furioso, ciego…
Ahora camino despacio, me sobra el tiempo para suspirar varias veces por minuto, las cajas vacías llevan tu nombre, me gustaría creer en los milagros, me encantaría sentir tus labios sobre los míos, ¡¡ Dios eso es lo que más quiero!! Ver tus ojos azules a cinco centímetros de los míos...
No lo entiendo, que considerados son los recuerdos... Nuestros recuerdos... Recuerdos perdidos o quizás ¿recuerdos inventados? Quiero saber cuando perderé la cordura, mi falsa sonrisa no puede durar mucho. Tengo mis días, pero todos acaban igual, en lágrimas, en sollozos.
De tu desdeñoso y tardo muñeco de acción, te espero.
1º Carta a mi estupido amor.
Estúpido amor
He deletreado tu nombre no sé cuantas veces, me he arrodillado ante tu ropa tirada en el suelo de mi cuarto y he vuelto a recordar tu aroma, me paso tres horas diarias sentado en mi escritorio viendo una y otra vez nuestras fotos, te lloro cada noche, sin ninguna excepción, acojo el dolor en vientre como algo monótono en mi vida, salgo a buscarte cada día, y me recorro las calles de este pueblo, una a una, y te veo a ti…
Ni siquiera estas demasiado lejos, en realidad estas muy cerca, podría llegar en cuestión de minutos delante de ti, pero no sabría que decirte, no tengo escusa para poder tocar tu pelo, ni besar tus mejillas…
Y el miedo, el miedo me apesadumbra, que dicha tan grande verte devolviéndome la mirada de vez en cuando, me llena de satisfacción cuando tratas de rozarme, cuando me abrazas mi corazón se desboca, un frenético pulso me impulsa a quererte tanto como te quiero…
Y si, sin ninguna duda alguna te digo que te odio, pero solo por desearte tanto.
Y no importa quién soy, ni quién era, pues este loco amar me ha transformado en otra persona, me he perdido a mi mismo en una hondonada profunda y brumosa, donde lo único que se percibe con claridad es el azul de tus ojos. ¿Camino por la senda equivocada? A veces, me veo las manos manchadas, mi hálito entrecortado y mis piernas cansadas… Y a pesar de ver regular, solo te veo a ti y parte de mí.
¿Una posibilidad? Estoy demasiado abajo, atormentado, se puede decir que he perdido el equilibrio, no hace demasiado frio, ni inmoderado calor, esto esta tan hermético… Tampoco soy tu objeto sexual, ni tu juguete de plástico, ni llego al punto de estar catatónico, a veces pienso que sí.
Las canciones que antes escuchaba, ahora me hacen daño… Un pájaro no volador, caminaba por las calles iluminadas, aquellas calles que ahora pertenecen al boulevard de mis sueños contigo, sueños frágiles y ahora… Sueños rotos.
De tu desdeñoso y tardo muñeco de acción, aún te anhelo.
He deletreado tu nombre no sé cuantas veces, me he arrodillado ante tu ropa tirada en el suelo de mi cuarto y he vuelto a recordar tu aroma, me paso tres horas diarias sentado en mi escritorio viendo una y otra vez nuestras fotos, te lloro cada noche, sin ninguna excepción, acojo el dolor en vientre como algo monótono en mi vida, salgo a buscarte cada día, y me recorro las calles de este pueblo, una a una, y te veo a ti…
Ni siquiera estas demasiado lejos, en realidad estas muy cerca, podría llegar en cuestión de minutos delante de ti, pero no sabría que decirte, no tengo escusa para poder tocar tu pelo, ni besar tus mejillas…
Y el miedo, el miedo me apesadumbra, que dicha tan grande verte devolviéndome la mirada de vez en cuando, me llena de satisfacción cuando tratas de rozarme, cuando me abrazas mi corazón se desboca, un frenético pulso me impulsa a quererte tanto como te quiero…
Y si, sin ninguna duda alguna te digo que te odio, pero solo por desearte tanto.
Y no importa quién soy, ni quién era, pues este loco amar me ha transformado en otra persona, me he perdido a mi mismo en una hondonada profunda y brumosa, donde lo único que se percibe con claridad es el azul de tus ojos. ¿Camino por la senda equivocada? A veces, me veo las manos manchadas, mi hálito entrecortado y mis piernas cansadas… Y a pesar de ver regular, solo te veo a ti y parte de mí.
¿Una posibilidad? Estoy demasiado abajo, atormentado, se puede decir que he perdido el equilibrio, no hace demasiado frio, ni inmoderado calor, esto esta tan hermético… Tampoco soy tu objeto sexual, ni tu juguete de plástico, ni llego al punto de estar catatónico, a veces pienso que sí.
Las canciones que antes escuchaba, ahora me hacen daño… Un pájaro no volador, caminaba por las calles iluminadas, aquellas calles que ahora pertenecen al boulevard de mis sueños contigo, sueños frágiles y ahora… Sueños rotos.
De tu desdeñoso y tardo muñeco de acción, aún te anhelo.
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