El sueño de todas las personas es poder vivir de la manera que ellos desean.
Pero tú y yo, cenizas
que todos juzgan, solo podríamos vivir de la manera que queremos siendo
fantasmas, fantasmas que nadie ve, fantasmas que nadie toca.
¿Qué tal eso? Imagina que no hubiera nada, ni nadie más,
salir fuera del ciclo que conocemos, salir del espacio y del tiempo, olvidar
las estaciones y los relojes, y, solo existiría el frío, cuando nos alejamos un
palmo, y el calor suave como el terciopelo cubriría nuestras pieles cuando nos rozamos.
Muertos para todos los que conocemos, pero más vivos que
nunca.