miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ansia

Hundías tus uñas en el resquebrajado parquet, era esa impotencia la que te derribaba sobre el suelo, y te hacia tiritar, querías correr, tan allá como pudieras y en cambio estabas parada sin hacer nada. Las cadenas te oprimen el cuello, amas la libertad y la ansias, gruñías como un animal salvaje y yo reía, porque sentía exactamente lo mismo, yo soy tú y nuestras emociones son el vinculo inextinguible. Y los recuerdos envolvían mi mente.
-Siéntate en la ventana- me dijiste con una sonrisa que hacía que tus ojos fueran aun más lúcidos, íbamos en el coche a 70 kilómetros por hora, pero era una de nuestras locuras más, que hacían de la vida algo impresionante.
-Lo voy a hacer- dije mientras bajaba la ventanilla.
-Hazlo- me animabas mientras salía y me sentaba en la ventanilla del coche con una mano en el techo y otra avanzando en medio del viento.
-¡¡¡UAU!!!- gritaba mientras las lagrimas acariciaban mi cara impulsadas por la fuerte brisa y tú reías a carcajadas cogiéndome los pies. Estaba volando mientras que en la radio sonaban nuestras canciones. Y tú acelerabas.
No acabará nunca, porque siempre está empezando. La rabia puede teñirlo todo, pero algún día, estaremos fuera de todo esto, relamiendo el limite alargado.

martes, 28 de diciembre de 2010

La euforia de ser un pájaro perdido

Es la euforia de ser un pájaro perdido, la embriaguez de sentirse amado por las sabanas de tu cama. Vuelas y duermes, vuelas y duermes y nada más. Te regocijas en tu infelicidad como un puerco en el barro, te sientes feliz sintiéndote abatido por una causa perdida.
Porque te acercaste al mar para arrojar una botella con el nombre de la desdicha, y te arrepentiste.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Sucede que...

Sucede que todo lo que a mí alrededor se sitúa, no son sino espejismos que despedazan mi naturaleza y me transforman, corrompen mi mente con ilustradas promesas que son demolidas por los afilados dientes de la angustia. Sucede también que las mentiras que me creo, atrofian mi cerebro y me impiden rechazar lo que más daño me hace.

Bajo la luz de la luna

Todo lo que importa al final del camino, bajo la luz de la luna, son tus huesos, tu carne y tu pellejo. Piensas en el largo recorrido quebrantando tu calma con pulcros sollozos, que en el silencio retumban, y aceleran tu ritmo cardiaco dificultando tu respiración. Te sientes como una gaviota extraviada en el océano, sin bandada con la que tomar el vuelo.

Pensabas que el tiempo pasaba en vano y ahora te ves sujetando con cinta adhesiva lo que queda de ti, haces un postremo esfuerzo en mirar atrás y tus labios esbozan una leve sonrisa, quebrando la ajada piel que los cubre y creando un rastro de sangre que termina en el agujero del mentón. Abres el bolsillo que llevas en el pecho y de tu corazón sonsacas una tonelada de piedras afiladas. Inmediatamente te tiras al suelo para atarte los cordones, para ti el camino nunca termina, bajo la luz de la luna, imaginas un nuevo recorrido que seguir.

En pie te sostienes breves momentos después con ganas de seguir viajando. Te dices a ti mismo “todo andará bien” nuevamente embaucado, bajo la luz de la luna, prendes el paso hacia sabe dios donde.

Bajo la luz de la luna, te vi perderte entre la espesa niebla de la incomprensión.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Superate

No tienes que demostrar nada a nadie, cuando te des cuenta de eso,te has superado.
No te pierdas demasiado en algunos rincones, busca alguno que te aporte algo, una migaja de algo que merezca la pena, y da la vida por él. De nada servirá el continuo cambio de opinión, cuando pierdas todo lo que tienes, y no intentes recuperarlo desesperadamente, habrás crecido.

¡Superate!

viernes, 17 de diciembre de 2010

ágil

Ágil soy cuando consigo esquivar todas tus miradas sin tocar el suelo con las pestañas, soy ágil ahora y no por bailar el asere-jé sobre un poster de electricidad.