Hoy es uno de esos días en los que tu mente cambia por completo y dices "Todo va a cambiar" y esas tres palabras elevan nuestra esencia, por encima de las nubes, atravesando la atmósfera, llegando más allá del sol. Pero a la hora de la verdad el café se ha vuelto a rebosar, la tostada con mermelada se volvía a caer y claro, como no, por la parte embadurnada.
En cambio intente dejar que esa sonrisa permaneciera estampada en mi cara, estúpida al igual que yo, dí tres tambucasos y me acerque al cuarto de baño, para afeitarme, ya que ¿para que cepillarme los dientes? Aquella tostada se había llevado toda la mermelada de fresa que quedaba y en la nevera solo había de arándanos, algo que me repugna. Pero bueno estamos en vacaciones pensé, debería estar contento, si, contento esta uno cuando a cumplido durante todo el año, si llegas a las vacaciones con 4 materias suspendidas, no vives tranquilo.
Me vestí con la ropa que había dejado en mi escritorio por la noche, cogí mi cartera, y mi bono del bus y me dirigí hacia la puerta. Al abrirla se confirmo lo que me había dicho mi padre en su llamada función despertador a distancia, llovía.¡Qué verano! Bueno, seguiré informando.