sábado, 17 de julio de 2010

Presente

Amargo al parecer, pero es el que me toca vivir.
Soy demasiado dramático para este mundo; me he dado cuenta de eso en estos últimos meses, en los que me he esforzado en vano para que las cosas no me afecten con tan gran magnitud.

Pero quiero comentar una cosa, cierta según puedo observar. Hay momentos en los que todo adquiere sentido, un sentido absoluto que hace encajar cada pieza de este complicado tetris... En esos momentos pienso "ojalá pudiera parar el mundo, sostenerlo entre mis manos, para congelar su movimiento y así también helar el paso del tiempo" pero al final ese momento pasa y todo lo que había encajado en mi cabeza momentos antes, se me olvida, se borra.