Explotan los sentimientos como si fueran dinamita, mientras camino en una ciudad plagada de zombies que quieren lamerme el blanco del ojo, te imagino a ti en mi situación, gritando como un loco y corriendo como un coyote. Te querría agradecer haberme echo impermeable, pero llevo el collar tan apretado que no funcionan mis cuerdas vocales. Estoy pensando en como dar un paso sin romperme la nariz contra el asfalto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario