lunes, 13 de junio de 2011

Vacío, dolor, noches infernales...

Me retuerzo sobre la cama, como si mi cuerpo fuera una fregona, pero lo que destilo no es agua sucia, es un estúpido y ansioso dolor, que a pesar de no ser físico, consigue que me levante, corra hacia al baño y me enjuague las lagrimas, que caprichosas, le reclaman a mi cuerpo estar cerca de ti, mis células me castigan, por no darles lo que quieren, a ti.
Tan necesario en mi vida, tan imposible, tan contradictorio… Por mucho que pasan los meses, la sensación sigue siendo la misma y ahora que sé que se acerca el final de algo, no sé ni hacia donde andar, ni hacia que mirar. No tengo manos para sostenerme, la caída será inmediata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario