Nadie me dijo que sería tan doloroso todo, no me habían avisado de que los recuerdos se iban a ensombrecer ni de que aun no estando demasiado lejos me sentiría como si un océano me separara de todo lo que quiero. Mientras metía en maletas y en cajas todas mis pertenencias, miraba el que hasta ahora había sido mi cuarto y podía verme en cada rincón, agobiado, riendo, bailando, llorando o cantando.
Todo se me está haciendo cuesta a arriba, tampoco es para tanto, pero no puedo evitar ver las cosas malas de todo esto, el tener a mis amigos más lejos de 15 minutos caminando, el no poder acudir a ellos cuando todo se me venga encima, era la causa más dolorosa por la que no quiero marcharme, el pensar en perderles me abre un agujero en el vientre y hace que un sudor frío recorra mi frente, les necesito, a ellos les quiero decir lo mucho que me han aportado y desearles lo mejor, haré lo que sea necesario para que conservarles en mi vida.
Todo va a dar vueltas en nuestras vidas, aquí viene la primera, hagamos lo posible para que no pueda con nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario