Todos, odiamos lo que nos imponen, a nadie le gusta que despedacen su libertad. Lo gracioso es, que aun odiándolo, aun no queriendo hacerlo, mucha gente lo hace y son pocos lo que se oponen.
Parece ser que la pereza supera a nuestros deseos, el miedo nuestras ganas, su fuerza a la nuestra...
Lo que me duele pensar, es que si todos nos reveláramos y por una buena causa, el mundo este en el que vivimos sería un lugar mucho mejor, y, no hace falta el uso de la violencia, el ser humano tiene una naturaleza que a mí me parece odiosa, a pesar de llevarla dentro también, me fastidia que cuando llegamos al limite del entendimiento, intentemos resolver las cosas a base de golpes, cuchilladas, bombas atómicas... Casi me siento un monstruo por esa naturaleza, y me dedico la mayor parte de mi tiempo a luchar contra ella, por eso lo que más detesto es ver como otros no intentan ni frenarla, disfrutan con la atroz y violenta acción de dañar a alguien, es horrible.
Lo único que quería transmitir con este pensamiento mío es que si todos pusiéramos nuestro granito de arena, lucharamos por lo que queremos, por lo que es justo y de una forma no violenta, el mundo sería más parecido a una utopía, un oasis social en el que todos podríamos ser como somos, sin ningún tipo de censura ni discriminación.
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