Los meses y los años pasan rápido, como nunca imagine, las cosas que antes eran importantes para mí, ahora no lo son, los recuerdos se diluyen en mi cabeza, los buenos, los malos, los míos contigo, los míos sin ti, se van haciendo débiles y pequeñitos en algún lugar de mi consciencia dormida, y, solo cogen la fuerza suficiente para visualizarlos en algunos momentos de nostalgia y aturdimiento, en los que recaigo y mi amor por ti me vuelve a abrasar momentáneamente.
Ahora, todo se ve distinto, todo huele y sabe diferente.
Cenizas, cenizas...
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